Objetivo de Grassroots: Prevención del VIH en la cancha de fútbol

Jeff DeCelles es Director de programas, asociaciones e innovación en Grassroot Soccer, una organización de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, que usa el fútbol para enseñarle a los jóvenes acerca del VIH y el SIDA.

El programa de Grassroot Soccer incluye actividades y juegos que les brindan a los jóvenes amplia información para la prevención del HIV y educación en habilidades para la vida. El fútbol es el deporte de elección porque es una parte integral de las culturas locales en todo el mundo, y ayuda a los educadores a acercarse a la juventud a la que es difícil llegar. La organización se dio cuenta de que con tan solo llegar a una cancha con una pelota de fútbol se pueden hacer amistades de forma instantánea y lograr acceso a las comunidades locales.

Knowledge@Wharton High School se reunió de forma reciente con DeCelles, durante la Cumbre Internacional Financiera Infantil y Juvenil en Amsterdam, para hablar del fútbol orientado al bien social y de su trayectoria desde la Universidad de Vermont al África subsahariana. 

Knowledge@Wharton High School: Hola, Jeff. Gracias por unirte a nosotros. Cuéntame un poco acerca de Grassroot Soccer. ¿Qué es exactamente?

Jeff DeCelles: Grassroot Soccer es un programa en el África subsahariana donde usamos el fútbol para enseñarles a los jóvenes acerca del VIH y SIDA, para darles el conocimiento y los hechos acerca del VIH/SIDA, pero también para darles las facultades y herramientas para que tomen decisiones saludables respecto a sus vidas sexuales, para evitar el VIH.

KWHS: ¿Por qué fútbol?

DeCelles: Usamos el fútbol porque probablemente sea la forma de entretenimiento más omnipresente o la más difundida del mundo. Es algo que le gusta a todos los chicos, ya sean niños o niñas. Comenzamos el programa en Zimbabwe [en 2002] y capacitamos a futbolistas profesionales famosos para que viniesen a jugar a las escuelas, y que no sólo le dijesen a la gente “Esto es VIH; esto es SIDA”, sino comprometerlos realmente a través de los deportes y juegos, enseñarles en realidad a través del aprendizaje. Nos dimos cuenta de que la combinación de usar modelos a seguir y también hacer que la educación fuese divertida parecían marcar una diferencia.

KWHS: ¿Cómo terminaste trabajando con la organización?

DeCelles: Cuando estaba en la licenciatura en la Universidad de Vermont, pasé un semestre en la República Dominicana. Soy jugador de fútbol, así que llevé mis botas. El fútbol era simplemente terrible porque todos los mejores atletas juegan béisbol. Dijeron: “Ok, si deseas jugar fútbol, tienes que ir a esta comunidad [haitiana]”. Los haitianos juegan fútbol y los dominicanos juegan béisbol [y existe un conflicto de larga duración entre estas dos nacionalidades]. Una cosa llevó a la otra, y aparecí yo, jugué con ellos, y dijeron: “¿Puedes entrenarnos?” Respondí: “Sí, puedo entrenarlos”. La gente dijo: “No podemos entrar a la liga local por el racismo y todas esas cuestiones”. Usé algunos contactos y les conseguimos los uniformes y el dinero para el derecho de inscripción a la liga. Básicamente tomamos un equipo haitiano al que no le permitían ingresar a la liga, movimos algunos contactos para obtener algunas donaciones, logramos que jugaran en la liga dominicana y luego hicimos que los haitianos y dominicanos interactuasen de formas seguras y saludables a través del fútbol. Esa fue mi primera exposición a los deportes para el desarrollo, o al uso de los deportes para algo más allá del disfrute y el bienestar físico.

Después de eso, oí hablar del grupo Grassroot Soccer. Tenían un par de meses de vida cuando los llamé. Dije: “¿Puedo ir a Zimbabwe y presentarme como voluntario?” Este era mi último verano en la universidad y dijeron: “Sí, vente”. Conseguí una pequeña beca, un par de miles de dólares, para ofrecerme como voluntario. Hice de voluntario durante un par de meses y luego terminé mis estudios. Al mismo tiempo, Grassroot Soccer estaba creciendo y estábamos solicitando becas de mayor cuantía. Consiguió algún dinero y pude trabajar a tiempo completo.

KWHS: ¿Cuándo fue eso?

DeCelles: Comencé en 2003.

KWHS: Entonces, ¿cómo creció la organización? Suena como si hubieses formado parte de ella desde que despegó.

DeCelles: Cuando empezamos, yo estaba en el aula con los jugadores de fútbol enseñando las jugadas. Brindábamos un programa de calidad bastante alta, pero no a gran escala. Traíamos unos 10 entrenadores, todos jugadores de fútbol profesionales famosos, y les enseñábamos a unos 100 niños por mes. Hicimos algunas pruebas, nos encontramos con algunos resultados alentadores y realmente sentimos que teníamos algo bueno entre manos. Pero queríamos hacerlo más grande, y había una cantidad limitada de futbolistas profesionales. Entonces pensamos: “¿Cómo podemos aumentar nuestro tamaño? ¿Cómo podemos hacer que esto crezca?” Una idea fue ver si podíamos usar otros modelos a seguir en vez de sólo futbolistas profesionales famosos. Un gran cambio es que ahora capacitamos a entrenadores, capacitamos a maestros escolares y a pares educadores. Cualquiera que sea un modelo a seguir en su comunidad puede ser un entrenador de Grassroot Soccer. Solíamos tener 100 jóvenes por mes. Para 2014, esperamos que se haya graduado 1 millón.

KWHS: ¿Hay alguna anécdota o historia que puedas contar de algún estudiante sobre el que hayas tenido una influencia positiva, alguien que se destaque en tu mente como especial?

DeCelles: Había un niño llamado Muki en Zimbabwe que primero fue un participante en Grassroot Soccer. El programa significaba tanto para él que se convirtió en una gran parte de su vida. Se lo empezó a contar a todos los amigos. Cuando volví unos años más tarde, él ya era entrenador de Grassroot Soccer y también futbolista profesional. Y luego regresé un par de años más tarde y dijo: “Quiero mudarme a Sudáfrica”. Dije que me parecía bien, y vino a Sudáfrica. Este niño pasó de estar en el aula a ser entrenador y ahora es una de las futuras estrellas de la organización. Podría verlo dirigiendo su propia organización o siendo director de Grassroot Soccer algún día.

KWHS: ¿Cuál piensas que es el papel de un joven en las cuestiones de impacto social hoy en día?

DeCelles: Cada vez que regreso a los Estados Unidos, siempre me sorprende que haya tantos jóvenes que están pensando en programas en sus propias comunidades, pero también en África. Creo que los niños hoy en día con Internet y con la tecnología tienen una visión mucho más mundial de la que tuve yo. Me sorprende cuántos estudiantes de secundaria en Estados Unidos saben lo que estamos haciendo y nos apoyan.

Creo que algo excelente es involucrarse y aprender acerca de lo que sucede en África. Muchas veces, mientras crecía en Estados Unidos, sólo escuchaba las cosas negativas sobre África. Escuchaba acerca de enfermedades, guerras y hambruna, pero no oía hablar mucho sobre las culturas sorprendentes y todas las cosas positivas que estaban sucediendo. Realmente recomendaría, antes que nada, tan solo aprender lo que está sucediendo. También tuvimos algunos estudiantes sorprendentes que nos apoyaron a través de esfuerzos para recaudar fondos: simplemente organizar un pequeño torneo de fútbol, descalzos, con sus amigos, y recaudar un par de cientos de dólares. Recaudas el dinero que ayuda directamente a la organización, pero creo que crear conciencia en Estados Unidos puede ayudarnos realmente. No sólo a nosotros, sino también a organizaciones similares. Tenemos programas de pasantías que son para los estudiantes que terminaron sus programas de licenciatura, en general en universidades de Estados Unidos. Todos ellos reúnen su propio dinero y vienen y pasan un año con nosotros en África ayudando con los entrenadores, con monitorear la recaudación de fondos, llevar las cuentas, cualquier cosa que imagines.

KWHS: Pasaste mucho tiempo en África. ¿Te gusta vivir allí?

DeCelles: Sí, me gusta. Empecé en Zimbabwe. Luego viví en Zambia y ahora vivo en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Ciudad del Cabo es un lugar excelente para vivir.

KWHS: ¿Qué te gusta de ella?

DeCelles: Me gusta que todavía es África. Ciudad del Cabo está mucho más desarrollada que otras ciudades de África, pero aún es África. Todavía lo sientes. Todavía es una cultura africana, pero a la vez, puedes ir a hacer surf, y eso es importante para mí.

KWHS: Muchas gracias por estar con nosotros.

DeCelles: Excelente, gracias.

 

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“Siempre me sorprende que haya un montón de gente joven que esté pensando en programas en sus propias comunidades, pero también en África. Pienso que los niños hoy en día con Internet y con la tecnología tienen una visión mucho más mundial.”
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